Τετάρτη, 30 Μαΐου 2012

ΝΤΙΝΟΣ ΧΡΙΣΤΙΑΝΟΠΟΥΛΟΣ 1. Ο ΠΟΙΗΤΗΣ ΠΟΥ ΑΡΝΗΘΗΚΕ ΤΟ ΜΕΓΑΛΟ ΚΡΑΤΙΚΟ ΒΡΑΒΕΙΟ ΓΡΑΜΜΑΤΩΝ

“No quiero sus premios ni su dinero”
Rechaza poeta griego reconocimiento literario
“No hay ambición más grosera que querer distinguirnos”, dijo Dinos Cristianópulos al declinar el Gran Premio de Letras, otorgado por el Estado griego.
Marina Demetriadou (desinformemonos.org, 3/2012)
¡Ni voy a presentarme, ni extenderé mi mano para tomarlo! ¡No quiero sus premios ni su dinero!”, con estas palabras respondió el poeta, ensayista y editor Dinos Cristianópulos al recibir la noticia que había ganado el Gran Premio de Letras que le otorgaba el Estado griego por su trayectoria de más de 60 años en la literatura. Debido a esta negación, ha estado en boca de todos durante las últimas semanas.
Generosamente, Dinos acepta dar entrevistas, pero su amabilidad termina pronto: durante las charlas empieza una lluvia de insultos hacia los periodistas y los medios.
¿Qué es la Troika?”, pregunta a una periodista que lo interrogaba sobre la crisis, revelando la ignorancia inaceptable de no conocer la palabra más usada en Grecia durante el último año. Troika es un término que hace referencia a los tres prestamistas de Grecia: el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Europeo.
- ¿Por qué quiere involucrarme en la alta economía, dijo a la misma periodista, que insistía sorprendida sin entender la ironía. Ni sé, ni quiero saber. Hace poco me dijeron el nombre del primer ministro. Con esto puede entender que estoy en penumbras.
- ¿No sabe usted quién es el primer ministro?
- Me dijeron que es un banquero. No me importa. Digamos que estoy en penumbras, a diferencia de todos los griegos que saben muy bien lo que pasa, porque están bien informados por la televisión. Por casualidad escribí unos cuantos poemas buenos, pero esto no significa nada. El punto es que no sé lo que pasa. En cambio, usted, que es una señorita digna, lo sabe muy bien, y además informa a su público a través de su canal de televisión. Pues estas cosas no me gustan. Usted es de otro mundo. Por lo menos espero que gane su salario de forma digna. Si no es así, los dos no tenemos nada en común.
Durante el último año, la gente en Grecia tiene una obsesión por obtener la información necesaria para explicar el inesperado presente. Los medios de comunicación nunca habían jugado un papel tan importante para cubrir esta necesidad. ¿Qué dijo la primera ministra alemana? ¿Qué platicaron los jefes políticos en los corredores? ¿Cuál es la nueva medida que van a imponer? Los problemas de Grecia se presentan –por el discurso dominante– como económicos. Un primer ministro economista, elegido por una coalición entre socialistas, la derecha y la extrema derecha, es el que va a dar soluciones neutrales: soluciones económicas. Extraños términos de economía forman parte del vocabulario cotidiano. Ante esto, el viejo poeta llegó para recordarnos que la información no está allá, ni la política, ni las soluciones para nuestra vida.
No quiero hablar sobre la crisis económica. Podemos vivir con menos”, comentó sobre el movimiento de los Indignados y añadió: “No puedo entender por qué se indignan y qué quieren”.
Con sus 82 años de edad, ha vivido episodios como la ocupación nazi de Salónica, la segunda ciudad más grande de Grecia en donde ha residido toda su vida. Como cuenta, en ese periodo comía una rebanada de pan cada tres días, escasez vivida por toda una generación que no disfrutó la supuesta abundancia capitalista europea de los años posteriores, basada en la explotación del resto del mundo, de los migrantes que viven en Eupora y los grupos más débiles.
Dinos vive de una humilde pensión por su trabajo como editor y corrector de estilo. Para el viejo poeta, vivir con calidad no significa consumir. Esta crisis podría ser una oportunidad para cambiar nuestros valores y modo de vida, aunque es poco optimista. Su crítica hacia los Indignados está en sintonía con una gran parte de los anarquistas en Grecia que rechazan el movimiento, al que describieron como una masa amorfa, racista, nacionalista, de clase media, que se indignaron porque habían perdido algunos de sus privilegios, acusándolos de que iban a regresar a sus casas con las primeras consesiones del gobierno.
Para explicar su rechazo al premio, hace referencia a un texto suyo escrito en 1977, en el que afirmaba estar “en contra de cualquier tipo de distinción honorable. No hay ambición más grosera que querer distinguirnos. Este terrible ‘ser mejor que los demás’ (υπείροχον έμμεναι άλλων) que nos dejaron los griegos antiguos. Estoy en contra de los premios porque disminuyen la dignidad del ser humano… Recibir premios significa aceptar jefes intelectuales y algún día debemos eliminar a los jefes de nuestras vidas”.
Cristianópulos declara que está contra todo tipo de ideologías (“mientras más seductoras y progresistas parezcan sus ideas, más futiles son las personas que están detrás de ellas”), en contra de toda relación con el Estado (rechazó varios puestos y una jubilación para escritores), “en contra de toda ambición personal que nos dirija cotidianamente a concesiones grandes o pequeñas”, y dice estar orgulloso de nunca haber entrado en la “mierda” de la docencia ni haber vendido sus ideales.
Me cago en el Nobel de Seferis”, dice refiriéndose al poeta griego Yiorgos Seferis (1900-1971), quien ganó el premio Nobel de Literatura el 1963. Esto no solamente por su postura en contra de los premios en general y los Nobel en particular, sino porque en 1957, cuando el poeta fue nombrado embajador de Grecia en Londres, la reina Isabel le pidió cambiar el título de un libro suyo que refería a Chipre. Era la epoca de la guerra anticolonialista en Chipre, que todavía era colonia inglesa. Seferis aceptó la petición y todos los libros se retiraron de circulación para sustituir la portada. A cambio, la reina le apoyó en la candidatura por el premio Nobel.
Cristianópulos apareció en el escenario literario de Grecia en 1950 y desde entonces ha publicado más que 150 obras. Además dirigió dos revistas de poesía y arte fundadas por él. Sus poemas están llenos de dolor, de rechazo amoroso, de culpa y de soledad. Su explícita homosexualidad, su postura contra una ética hipócrita y su lenguaje que incorpora palabras poco poéticas ha sorprendido siempre a sus lectores y provocado también fuertes críticas y rechazos.


Δευτέρα, 21 Μαΐου 2012

Δευτέρα, 14 Μαΐου 2012

ΓΙΑΝΝΗΣ ΝΤΕΣΣΕΣ


Jean Dessés (6 de agosto de 1904 – 2 de agosto de 1970), fue estrella del diseño mundial en los años 40, 50 y 60. Sus diseños reflejaban la influecia de sus viajes. Se especializó en la creación de vestidos de tarde en chiffon y muselina, inspirados en las túnicas de la antigua Grecia y Egipto.
Nacido Jean Dimitre Verginie en Alejandría, Egipto, de padres griegos. Comenzó a estudiar Derecho, pero, en 1925, abandonó sus estudios de leyes y empezó a trabajar para Maison Jane, una casa de costura parisina. En París, en 1937, abrió su propio salón de costura. Tras la Segunda Guerra Mundial, viajó por todo el mundo. Su trabajo estaba influenciado por esos viajes. Su moda se hizo muy popular entre la realeza europea y las estrellas de cine. Entre su clientela se encontraba la la reina y las princesas de Grecia, la duquesa de Windsor y la relaciones públicas Elsa Maxwell. En 1962, diseñó el vestido de novia utilizado por la Princesa Sofía de Grecia, más tarde Reina Sofía de España para su boda con el futuro Rey Juan Carlos de España. También diseño los vestidos de la ocho damas de honor, que eran todos iguales y en tonos suaves: rosados, azulados, verdosos. Valentino trabajó con Desses durante varios años en los 50, obteniendo mucha experiencia en la costura, al igual que Guy Laroche que fue asistente de Desses en los años 50. (es.wikipedia.org)

Πέμπτη, 10 Μαΐου 2012

ΒΑΣΙΛΙΚΟΙ ΓΑΜΟΙ ΣΤΗΝ ΑΘΗΝΑ ΤΟΥ 1962 (2)


El ritual ortodoxo les resultó pintoresco a los invitados españoles.
Las coronas suspendidas encima de la cabeza de los novios como símbolo depureza, beber en la misma copa como señal de unión, también bailar con el arzobispo alrededor de la mesa nupcial según el libro de Isaías mientras diez toneladas de pétalos de rosas caían encima de los contrayentes.
Pero el momento decisivo sí que lo entendió todo el mundo. A la pregunta en griego:
—θέλετε για έναν σύζυγο?
Juanito contestó con voz que era casi un suspiro:
—Sí.
Mientras Sofía pronunció cuidadosamente:
— Mάλιστα [sí, quiero].


[…]
Cuando acabaron las interminables ceremonias religiosas, los invitados se fueron trotando al Palacio Real a firmar la tercera boda, la civil, delante del alcalde de Atenas.
A las tres y media de la tarde, ciento setenta elegidos, que habían asistido a varias fiestas prenupciales y que además llevaban arreglados y vestidos desde las seis de la mañana, se sentaron por fin a almorzar en las grandes carpas instaladas en los jardines del Palacio Real con un suspiro de alivio.


[…]
Había orquesta, y Onassis se empeñó en que tocaran Zorba el Griego.
Él mismo se puso a bailar el sirtaki con otros invitados. A Federica se le notaban unas ganas locas de unirse a ellos, pero no se atrevió; seguía la música con los pies y dando palmas. Fue el momento más emocionante y espontáneo de la ceremonia, en el que se vio que, por debajo de todo el paripé artificial que había querido montar la reina para deslumbrar al mundo, en el fondo solo se trataba de la boda de una chica griega.
Era el 14 de mayo de 1962.
Los novios se fueron a los postres y embarcaron en el lujoso yate negro de Niarchos, el Creole, donde pasarían la noche de bodas.

PilarEyre: La soledad de la Reina (La Esfera de los Libros, 2012)

Δευτέρα, 7 Μαΐου 2012

ΒΑΣΙΛΙΚΟΙ ΓΑΜΟΙ ΣΤΗΝ ΑΘΗΝΑ ΤΟΥ 1962 (1)


La boda de Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, primogénita de los reyes griegos Pablo I y Federica de Hannover, tuvo unos prolegómenos complejos por la situación política de España en los años de la dictadura y las difíciles relaciones de Franco con Juan de Borbón. La intervención de la reina griega fue fundamental en este enlace. Ella fue la que organizó un crucero al que invitó a casi un centenar de personas de las casas reales de Europa. Quería un futuro rey para su hija. En ese crucero se conocieron don Juan Carlos y doña Sofía. Después coincidieron en el matrimonio de los duques de Wurtemberg. Pero no fue hasta 1961 cuando el protocolo de la boda de los duques de Kent asignó a Juan Carlos el lugar de caballero acompañante de doña Sofía. Allí se consolidó su amor.
Pocos meses después se llegó a un acuerdo para el compromiso matrimonial, tras una cena compartida por las dos familias en un hotel de Lausana (Suiza), donde vivía su exilio la reina Victoria Eugenia. El anuncio oficial se hizo por medio de un comunicado difundido en Atenas y Estoril, residencia de don Juan, padre del novio.
En los preparativos hubo que hilar muy fino. Franco quería que la boda se acoplara a sus principios, entre ellos los religiosos. La boda se debía realizar por el rito católico. Los reyes de Grecia exigieron la liturgia ortodoxa. El compromiso final consistió en compaginar las dos ceremonias.
El 14 de mayo de 1962, con un día de sol radiante en Atenas, se celebró la boda en la catedral católica de San Dionisio, engalanada con claveles rojos y amarillos y la asistencia de unos cinco mil monárquicos españoles que se desplazaron a Grecia en dos trasatlánticos. El príncipe Juan Carlos, que vistió uniforme de gala de teniente del Ejército, dijo «Sí, quiero» en castellano y doña Sofía lo hizo en griego: «Ne, zélo». El Gobierno de Franco, a pesar de ocultar el acontecimiento a los medios de comunicación oficiales, estuvo representado. A la puerta de la catedral oficiales españoles de los tres Ejércitos formaron un arco con sus espadas.
Los recién casados, que fueron aclamados por medio millón de atenienses, se dirigieron a la catedral ortodoxa de la Anunciación. En ella el rey Pablo colocó sobre sus cabezas las coronas de oro que se guardan en un museo de Atenas. Más de 140 miembros de 27 casas reales europeas, entre ellos cinco reyes y siete reinas, asistieron como invitados a las 'dos' bodas. Unos días después doña Sofía se convirtió al catolicismo y la pareja fue recibida por el papa Juan XXII. En julio de 1969 don Juan Carlos fue designado sucesor del general Franco en la Jefatura del Estado a título de rey y con el título provisional de Príncipe de España.(diariodenavarra.es)

Sofía se ganó la inquina de muchos griegos, precisamente uno de los días más brillantes de su vida: el de su boda con el futuro Rey Juan Carlos. En 1962, un año en el que gran parte de la población griega se enfrentaba con tremendas dificultades económicas y muchos griegos se veían obligados a emigrar, la reina Federica exigió y finalmente impuso al parlamento votar una ley, según la cual el Estado griego aportaría a la dote de doña Sofía nueve millones de dracmas, una cantidad enorme para aquella época. Sólo la derecha, que tenía mayoría en el parlamento (después de unas elecciones bajo sospecha) votó a favor de la ley, mientras que los partidos de la oposición lo hicieron en contra o se abstuvieron. El 14 de mayo de 1962 se celebraron las bodas en Atenas, una ortodoxa, una católica y otra civil, pero ningún político de la oposición asistió.
A la majestuosa ceremonia de estilo imperial fueron invitados 141 reyes y príncipes de todo el mundo, mientras sólo de España se habían desplazado 3.000 asistentes. La celebración, que también fue pagada con dinero del Estado, costó 75 millones de dracmas según fuentes oficiales del gobierno, aunque varios periódicos extranjeros estimaron que la fiesta costó 2.800.000 dólares de la época.[...]
Para los griegos, Sofía, además de Reina de España, no deja de ser la hermana de Constantino y la hija de Pablo y Federica, una mujer de carácter autoritario y megalómano, que con sus intervenciones provocativas en la vida política griega se ganó la antipatía del mundo político y de los ciudadanos, no sólo del centro y de la izquierda, sino también de parte de la derecha. Aunque hoy en día la opinión de los griegos sobre doña Sofía es más bien neutra (ella nunca desempeñó un papel político), el pasado pecaminoso de su familia y las esporádicas y desafortunadas declaraciones de su hermano hacia el régimen republicano siempre han influido indirectamente sobre ella.(elmundo.es)









Παρασκευή, 4 Μαΐου 2012

Τρίτη, 1 Μαΐου 2012

ΠΡΩΤΟΜΑΓΙΑ



pintura: Yannis Tsarouchis
fotografía: Vangelis Kyris





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