Τετάρτη, 25 Απριλίου 2012

ΟΙ ΕΛΛΗΝΕΣ ΣΤΗΝ ΙΒΗΡΙΚΗ 3 - ΚΑΤΑ ΤΟΥΣ ΒΥΖΑΝΤΙΝΟΥΣ ΧΡΟΝΟΥΣ

Kostas Uranis: España. Sol y sombra (Cátedra, 2001)
Edición y traducción de Christina Mougoyanni

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LA PRESENCIA BIZANTINA EN HISPANIA (SIGLOS VI-VII)
Editorial: Universidad de Murcia (2009) Autor: Jaime Vizcaíno Sánchez.
Resumen: Partiendo de la reconstrucción histórica de la presencia bizantina en Hispania (siglos VI-VII) se pretende caracterizar arqueológicamente esta presencia de forma amplia, no ciñéndose a una exclusiva manifestación material, sino tratando de englobar buena parte de ellla en una visión lo más completa posible. De esta forma, se estudian aquí tanto las estructuras como los variados contextos materiales.Para todo ello, se ha trabajado con un yacimiento tipo, examinado de forma directa y exhaustiva,Cartagena, pues, si ya el papel que ocúpó durante la dominación bizantina sitúa a ésta en primer plano, también las distintas excavaciones acometidas en los últimos 30 años han hehco de ella el único centro hispano que en la actualidad puede mostrar una realidad arqueológica lo suficientemente amplia y diversa para esta etapa.

LA ESPAÑA BIZANTINA
Editorial: Universidad de Sevilla (2003) Autor: Francisco J. Presedo Velo
Índice: Prólogo • Introducción • Relaciones políticas • Relaciones culturales • Conclusiones • Listas de emperadores y Reyes • Ediciones de fuentes • Bibliografía.
Resumen: Este libro establece un profundo estudio de lo que fue la estancia de los bizantinos en el Mediterráneo español en tiempos del reino visigodo y las enormes influencias culturales y políticas que el reino hispanovisigótico español estableció con una civilización más avanzada que la suya como fue la bizantina.



BIZANCIO Y LA PENÍNSULA IBÉRICA. DE LA ANTIGÜEDAD TARDÍA A LA EDAD MODERNA
Editorial: C.S.I.C. (2004) Autor: VV.AA.
Índice: Presentación • Libros y revistas citados abreviadamente • Aelia Flavia Flaccila, primera emperatriz de Bizancio (379-386 d.C.) • Propaganda cristiana e ideología imperial en Constantinopla • En tierra de nadie: visigodos frente a bizantinos. Reflexiones sobre la frontera • Bizancio en España desde la perspectiva arqueológica. Balance de una década de investigaciones • Ceremonial visigodo/ceremonial "bizantino": un tópico historiográfico • El exilio bizantino: Hispania y el Mediterráneo occidental (siglos V-VII) • El hábito monástico oriental y su adaptación en Hispania • Influencias y contactos entre la liturgia hispana y las liturgias orientales bizantina, alejandrina y antioquena • Bizancio y al-Ándalus en los siglos IX y X • Elementos de tradición bizantina en dos Vidas de Mahoma mozárabes •El poema de Diyenís Acrita y la épica castellana • Juan Escilitzes y España. Un códice desconocido en Sofía • Bizancio en el imaginario político de la Corona de Aragón • El comercio entre España y Bizancio en los siglos XIII al XV • Las Vidas de dos monjes del Atos como fuentes sobre las campañas catalanas en el Monte Santo (1307-1309) • El recuerdo de Leonor de Aragón, reina de Chipre, en la literatura y el folclor e de Valls • La imagen de Bizancio en los viajeros medievales españoles. Notas para un nuevo comentario a sus relatos (I) • Bisanzio dopo Bisanzio e gli Spagnoli • El emperador y la herencia política bizantina (1519-1558) • Tras los pasos del arte bizantino en España • Patricia Varona Codeso: Bizancio y la cultura española (1870-1936).
Resumen: El presente libro constituye una aportación colectiva al conocimiento de la realidad de las relaciones entre Bizancio y la Península Ibérica, fenómeno histórico y cultural de larga duración pero también algo evanescente y que sólo ha sido abordado, en escasas ocasiones, en relación con aspectos muy puntuales y con más voluntarismo que resultados tangibles. Los trabajos aquí reunidos son una muestra del interés que por el mundo bizantino se está desarrollando en nuestro país en los últimos años y que permiten hablar ya, con toda justicia, del arraigo en España de los estudios sobre Bizancio.



El Madrid Skylitzes es un manuscrito ricamente ilustrado de la Sinopsis de la historia (Σύνοψις Ἱστοριῶν, Synopsis Historiarum) de Juan Skylitzes, que abarca los reinados de los emperadores bizantinos desde la muerte de Nicéforo I en 811 hasta la deposición de Miguel IV en 1057.
El manuscrito fue producido en Sicilia en el siglo XII, y actualmente se conserva en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid, Cod. Vitr. 26-2, por lo que se le conoce como Madrid Skylitzes, Codex Græcus Matritensis Ioannis Skyllitzes, o Skyllitzes Matritensis.
Se trata del único manuscrito ilustrado de una crónica griega conservado hasta hoy, e incluye 574 miniaturas. No está claro sin embargo si éstas son originales o copias de imágenes bizantinas.
El manuscrito incluye numerosas representaciones de ciudades amuralladas mencionadas en el relato, donde se incluyen edificios religiosos como en Nicea, Edesa o Mistra. Las ciudades de Euripos (en Acarnania) y Tesalónica son representadas como palacios. En esta última, aparece representada la iglesia de San Demetrio, patrón de la ciudad que milagrosamente salvó a sus habitantes del asedio de los búlgaros.

Δευτέρα, 16 Απριλίου 2012

ΤΟ ΝΑΥΑΓΙΟ ΤΩΝ ΑΝΤΙΚΥΘΗΡΩΝ


El Efebo de Anticitera es una estatua en bronce de un joven de lánguida elegancia que fue hallado en 1900 por pescadores de esponjas en el área de un antiguo naufragio cerca de la isla de Anticitera, Grecia. Fue la primera de una serie de esculturas griegas de bronce recuperadas en el siglo XX en el Egeo y el Mediterráneo que ayudaron a cambiar sustancialmente la visión moderna de las esculturas de la antigua Grecia. El naufragio, datado en la década entre el 70–60 a. C., también reveló el mecanismo de Anticitera, un instrumento de cálculo astronómico, así como una característica cabeza en piedra de un filósofo estoico, y un gran número de monedas, entre las que había una desproporcionada cantidad de tetradracmas cistóforos pergamenses y monedas de Éfeso, llevando a los investigadores a suponer que el pecio habría comenzado su viaje en la costa jónica, quizás en la propia Éfeso; ningún elemento del cargamento recuperado ha sido identificado como procedente de la Grecia continental.
El Efebo mide 1,94 metros, un poco mayor que la estatura humana normal, y fue recuperado muy fragmentado. Su primera restauración, realizada poco después de su hallazgo, fue revisada en la década de 1950, bajo la dirección de Christos Karouzos, cambiando el foco de los ojos, la configuración del abdomen, la conexión entre el torso y la parte superior del muslo derecho, y la posición del brazo derecho. Esta nueva restauración se considera generalmente como acertada.
El Efebo no se corresponde con ningún otro modelo iconográfico conocido, no existiendo copias de este tipo. Sostenía un objeto esférico en su mano derecha, y posiblemente podría haber representado a Paris presentando la Manzana de la Discordia a Afrodita; sin embargo, debido a que Paris se representa tradicionalmente vestido y con el distintivo gorro frigio, otros investigadores sugieren que la imagen representa a un joven e imberbe Heracles sosteniendo la manzana de las Hespérides. También se ha sugerido que el joven representado es en realidad Perseo sosteniendo la cabeza de la gorgona Medusa. En cualquier caso, la pérdida del contexto del Efebo de Aticitera lo ha despojado de su significado cultural original.
El Efebo, datado por su estilo hacia el año 340 a. C., es una de las más brillantes producciones de la escultura peloponesa en bronce; la individualidad y el carácter que muestra han fomentado la especulación sobre su posible autor: quizás sea el trabajo del famoso escultor Eufránor, formado en la tradición policleta, quien realizó la escultura de Paris, de acuerdo con Plinio.
El Efebo de Anticitera se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. (es.wikipedia.org)


El mecanismo de Anticitera es una calculadora mecánica antigua diseñada para el cálculo de la posición del Sol, la luna, y algunos planetas, permitiendo predecir eclipses. Fue descubierto en los restos de un naufragio cerca de la isla griega de Anticitera, entre Citera y Creta, y se cree que data del 87 a. C.
Es uno de los primeros mecanismos de engranajes conocido, y se diseñó para seguir el movimiento de los cuerpos celestes. De acuerdo con las reconstrucciones realizadas, se trata de un mecanismo que usa engranajes diferenciales, lo cual es sorprendente dado que los primeros casos conocidos hasta su descubrimiento datan del siglo XVI.
De acuerdo con los estudios iniciales llevados a cabo por el historiador Derek J. de Solla Price (1922-1983), el dispositivo era una computadora astronómica capaz de predecir las posiciones del Sol y de la Luna en el zodíaco, aunque estudios posteriores sugieren que el dispositivo era bastante más "inteligente".
Empleando técnicas de tomografía lineal, Michael Wright, especialista en ingeniería mecánica del Museo de Ciencia de Londres, ha realizado un nuevo estudio del artefacto. Wright ha encontrado pruebas de que el mecanismo de Anticitera podía reproducir los movimientos del Sol y la Luna con exactitud, empleando un modelo epicíclico ideado por Hiparco, y de planetas como Mercurio y Venus, empleando un modelo también epicíclico derivado de Apolonio de Perga.
No obstante, se sospecha que parte del mecanismo podría haberse perdido, y que estos engranajes adicionales podrían haber representado los movimientos de los otros tres planetas conocidos en la época: Marte, Júpiter y Saturno. Es decir, que habría predicho, con un grado más que respetable de certeza, las posiciones de todos los cuerpos celestes conocidos en la época.
El proyecto de investigación Antikythera, un equipo internacional de científicos con miembros de la Universidad de Cardiff (M. Edmunds, T. Freeth), Universidad de Atenas (X. Moussas. I. Bitsakis) y la Universidad de Tesalónica (J. S. Seiradakis), en colaboración con el Museo Arqueológico de Atenas (E. Magkou, M. Zafeiropoulou) y la Institución Cultural del Banco de Grecia (A. Tselikas), usando técnicas desarrolladas por HP (T. Malzbender) y X-tex (R. Hudland) para el estudio del mecanismo de Antikythera, desarrolló una fotografía 3D basándose en tomografía computarizada de alta resolución.
El resultado fue que se trata de una calculadora astronómica que predice la posición del sol y la luna en el cielo. El artefacto muestra las fases de la luna en cada mes utilizando el modelo de Hiparco. Tiene dos escalas en espiral que cubren el ciclo Calípico (cuatro ciclos Metónicos, 4 × 19 años) y el ciclo de Exeligmos (3 ciclos de Saros, 3 × 18 años), prediciendo los eclipses de sol y luna. El mecanismo es aún más sofisticado de lo que se creía, con un enorme nivel científico en su diseño.
Gracias a las técnicas actuales, se habría podido entender el funcionamiento del aparato. Basándose en la forma de las letras que pueden leerse en el mecanismo (H. Kritzas) se estableció su año de construcción, entre el 150 y el 100 a. C., más antiguo de lo que se estimaba.
Como Hiparco fue el más importante astrónomo de la época, es posible que ese científico sea quien pensó el complicado mecanismo del instrumento.


En el año 2008, Tony Freeth, Alexander Jones, John Steele y Yanis Bitsakis, publicaron en la revista Nature que el mecanismo servía para fijar con exactitud la celebración de los Juegos Olímpicos en la antigüedad. El interior del artefacto contiene una inscripción que indica Nemea (en referencia a uno de los juegos que fueron más importantes), y Olimpia. Con dichos diales se fijaba con precisión la última luna llena más próxima al solsticio de verano cada cuatro años, fecha en la que se iniciaban los juegos.
Recientemente, en el año 2010, el grupo de Tacoma-Quilmes, integrado por James Evans y Alan Thorndike de la Universidad de Puget Sound (Tacoma, Estados Unidos) y Christián C. Carman de la Universidad Nacional de Quilmes ha hecho importantes contribuciones. En primer lugar, ha descifrado cómo el mecanismo reflejaba la anomalía solar. Y, en segundo, propusieron una novedosa forma en que se mostrarían los movimientos planetarios. Según ellos, el mecanismo no mostraría su posición en el zodíaco, sino ciertos eventos importantes para los astrónomos (como el comienzo o fin de una retrogradación, la ocultación, etc). Sus contribuciones invitan a proponer la hipótesis según la cual el sistema de epiciclos y deferentes no surgió como respuesta a una exigencia platónica de circularidad de los astros, basada en su divinidad, sino por una razón mucho más terrestre: simplemente como una solución mecánica a la problemática de reflejar con engranajes las regularidades planetarias conocidas por los babilonios. (es.wikipedia.org)






El naufragio de Anticitera:
El Barco, el Tesoro, el Mecanismo
Museo Arqueológico Nacional, Atenas
6/4/2012 - 28/4/2013
http://www.namuseum.gr/


Restos del naufragio de Anticitera: un fragmento del casco,
construido en madera de olmo con tecnología romana, y diversos trozos
de cerámica entre los que se distingue el cuello de un ánfora del siglo I a.C.
Imagen obtenida a 52 m. de profundidad por miembros del Instituto Egeo,
operando desde el barco Calypso del comandante Cousteau, en 1975.

Κυριακή, 15 Απριλίου 2012

Παρασκευή, 13 Απριλίου 2012

ΤΑ ΠΑΘΗ ΤΑ ΣΕΠΤΑ


Vanguelis Kiris (Grecia): The holy idol

Κυριακή, 8 Απριλίου 2012

ΟΙ ΕΛΛΗΝΕΣ ΣΤΗΝ ΙΒΗΡΙΚΗ 1 - ΕΜΠΟΡΙΟΝ


En el mes de septiembre de 1964, un año después de recibir el Premio Nobel de literatura, el poeta griego Yorgos Seferis visitó Barcelona. Seferis, que dejó escrito en un poema que allí donde viajaba Grecia le dolía, no perdió la ocasión de hacer una breve escapada a Empúries, la principal colonia griega en la península Ibérica. Al pasear por sus ruinas, vio, recortada al fondo de la bahía, la silueta del pueblo moderno. Quienes le acompañaban en aquella visita cuentan que no pudo contener las lágrimas cuando, al preguntar el nombre de aquel pueblo, le respondieron que se llamaba L´Escala, el mismo nombre de una aldea de Vurlá, al sur de Esmirna y muy cerca de la antigua Clazomene, donde su familia acostumbraba a pasar los veranos antes de abandonar aquellas costas, milenariamente griegas, para siempre.
[…] Símbolo perenne de nuestro pasado clásico, el descubrimiento científico de Empúries coincide con el movimiento denominado Novecentismo, que tiene como una de sus principales premisas la de reivindicar el pasado grecolatino de Cataluña, un pasado que, si bien no había sido negado nunca, con este movimiento se convierte en un auténtico ideario, defendido con pasión por uno de sus grandes ideólogos, Eugeni d'Ors, desde las páginas de su famoso Glosario, y seguido con devoción por la pléyade de intelectuales que acuñaron el término ya clásico de «la Cataluña griega».
Eusebi Ayensa Prat

Vetusta Eufonia. Textos literarios sobre Empúries (Instituto Cervantes de Atenas, 2008)


EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍAS Y TEXTOS
Emporion, puerta de entrada de la civilización griega en la Península Ibérica
A través de numerosas imágenes fotográficas acompañadas de información textual, la exposición nos acerca a la historia y a la realidad arqueológica de la antigua ciudad griega de Emporion (Empúries, L’Escala) y a su evolución posterior en época romana. Así, esta iniciativa pretende dar a conocer a los numerosos visitantes que anualmente acuden al museo de Delfos uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la Península Ibérica, que constituye un yacimiento clave para entender la huella de la cultura griega en el extremo occidental del Mediterráneo.
En colaboración con el Museu d’Arqueologia de Catalunya-Empúries, el Museo Arqueológico de Delfos, la X Eforía de Antigüedades Perhistóricas y Clásicas y laAsociación de Arqueólogos Griegos “Orfeo”.

Museo Arqueológico de Delfos. Delfos.
27.04-30.09.2012


En el 575 a. C. llega a la península la última oleada colonizadora griega, la de los foceos, encaminada al comercio de larga distancia. Los focenses no creaban colonias de poblamiento sino que su objetivo era, primordialmente, comercial. La misma metrópolis, Focea, está erigida con esa finalidad.
Se establece la Palaiápolis, «ciudad antigua», como un mero puerto comercial isleño donde hacer escala frente a la desembocadura del río Fluviá. Con la llegada de los griegos, los indígenas se vuelven productores de bienes de consumo que intercambiarán con los helenos por mercancías más preciadas como el vino. En un principio depende de Massalia, como podemos observar en el gran número de ánforas massaliotas encontradas de esa época.
En el 550 a. C., según Estrabón, se establece una segunda fundación, ésta en tierra firme, en detrimento de la Palaiápolis, que experimenta un gran desarrollo urbanístico. Las palabras de Estrabón las vemos recogidas en su Geografía:
«Los emporitanos habitaban antes una islita delante de la costa que hoy se llama Palaiápolis, pero hoy viven ya en la tierra firme. Emporion es una ciudad doble, estando dividida por una muralla, teniendo antes, como vecinos, algunos indiketes (...). Pero con el tiempo se unieron en un solo estado, compuesto de leyes bárbaras y griegas, como sucede también en otras muchas ciudades»
Estrabón, Geografía, III. 4, 8.
Tras la conquista de Focea por Ciro II, emperador de Persia en 546 a. C, los foceos huyen a la nueva colonia de Alalia, en Córcega. Sin embargo, su presencia acaba incomodando a los cartagineses, que forman una coalición con los etruscos para acabar con ellos. En el 535 se produce la Batalla de Alalia. Los foceos volverán a huir, esta vez se refugiarán en Massalia y Emporion. La ciudad vio aumentada sensiblemente su población por refugiados.
En el s. V a. C. se produce una época de gran prosperidad basada sobre todo en el comercio griego, en especial con el aprovisionamiento ateniense. Se establecieron acuerdos políticos y comerciales con la población indígena, (que fundó en las cercanías la ciudad de Indika). Debido a su situación en la ruta comercial entre Massalia y Tartesos, la ciudad se convirtió en un gran centro económico y comercial además de la mayor colonia griega en la península Ibérica.
A partir del s. IV a. C. la ciudad ya crece de forma considerable y es conocida como Emporión, Ἐμπόριον.5 Sigue habiendo mucho comercio griego con la península y se empiezan a acuñar las primeras monedas, anepigráficas, en un primer momento, y con la leyenda EM, más tarde. A finales de este siglo se emiten ya dracmas con el tipo del caballo parado, según modelo púnico, y después con el característico pegaso en el reverso y la cabeza de Arethusa en el anverso.
Continúa el periodo de esplendor hasta la llegada de los Bárcidas. (en.wikipedia.org)

Πέμπτη, 5 Απριλίου 2012

Κυριακή, 1 Απριλίου 2012

ΤΑ ΤΑΝΚΕΡ ΤΟΥ ΠΑΡΙ ΠΡΕΚΑ

Paris Prekas (1926-1999): Pintura y escultura

Museo Benaki, Atenas
4/03/2012 - 06/05/2012
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